Una reflexión sobre San José Allamano, rumbo al Centenario de su Nacimiento al Cielo La Eucaristía es la expresión suprema del amor de Jesús por la humanidad y por cada persona en particular. En la hora en que regresa al Padre, Jesús elige permanecer en comunión tangible con los suyos a través del Pan Eucarístico, bendito y partido, alimento en camino hacia el Padre. «En el apogeo de su vida… se rompe a sí mismo en la cena de Pascua con los discípulos. De esta manera Jesús nos muestra que el objetivo de la vida está en darse a sí mismo, que lo más grande es servir. Y hoy encontramos la grandeza de Dios en un pedazo de pan, en una fragilidad que rebosa de amor, rebosa de compartir». San José Allamano y la Eucaristía La experiencia de este amor incondicional de Jesús no nos deja indiferentes, sino que calienta el corazón y lo mueve irresistiblemente a responder con el mismo amor y también a convertirse en pan partido para la humanidad amada por Dios. Es la experiencia de San José Allamano, un amor que arde en su interior y que siempre lo pone en camino, con extraordinaria creatividad y energía, llevándolo a iniciativas que trascienden sus propias posibilidades humanas, como la de la fundación de dos institutos misioneros en la edad adulta, acompañándolos hasta el final de su vida, tanto que escribió en su testamento: «Por ti viví muchos años, y por ti consumí cosas, salud y vida. Espero al morir convertirme en tu protector en el cielo.» Sus grandes amores, la Eucaristía y la Consolata, inspiraron su ser y sus acciones. Esta experiencia no permanece oculta en los pliegues de su corazón; Sabe transmitirla como maestro y guía espiritual, como padre y formador, inspirando ayer y hoy caminos de santidad. «Que cada uno piense en la voz de Dios que lo llama a ser santo. En la Santa Cena y en la visita a Jesús en el Santísimo Sacramento, renueva tu resolución y dile: Quiero ser santo, quiero ser un gran santo, quiero ser un santo pronto. Puedo, debo, así que lo quiero». Y también: «Si sois devotos de Jesús Sacramentado, no podéis dejar de ser santos». La relación con Jesús en la Eucaristía se alimenta a través de la comunión constante, todos los días: «La Misa, la Comunión y la visita al Santísimo Sacramento: ¡estos son nuestros tres amores!» Una relación que profundiza y lleva a la persona a un proceso de transformación en Cristo e incluso a tener la semejanza de Jesús: «Jesús dice a los apóstoles: ‘El que me ve a mí, también ve al Padre’ (Jn 14,9), y vosotros a su vez podéis decir: ¡el que me ve a mí, ve a Jesús!» Esta transformación se produjo en la vida misma de José Allamano, en su forma de ser, en su hacer, en sus relaciones; incluso su aspecto físico parecía estar impregnado de esta comunión con Cristo, como lo atestiguan muchos testimonios de quienes lo vieron celebrar la Misa o rezar en el coro, de los cuales relatamos uno: El canónigo D. Turco: «Cuando yo era clérigo y él ya era sacerdote, a menudo lo acompañaba a la visita al Santísimo Sacramento, que se hacía en la parroquia, por la noche. Puedo decir esto: que se sintió como una fragancia de fe. No sé cómo expresarme de otra manera. Tal era su comportamiento ante el santo tabernáculo. Puedo añadir que aprendí de él, por así decirlo, la fe viva y el amor por la Eucaristía. Le pareció ver a Jesús. Después de todo, él mismo me lo confió varias veces: que tenía tanto amor por Jesús en el Santísimo Sacramento». El amor a Jesús en la Eucaristía se expresa en la entrega, en el actuar incansable sin perder la comunión íntima con Jesús. Su día giraba en torno a Jesús, Él era verdaderamente el centro, desde Él salía y a Él volvía constantemente. La jornada eucarística se dividía en un tiempo de preparación al encuentro en la celebración eucarística y luego de acción de gracias. De esta manera, extendía su presencia a todo el día. El mismo amor inspiró su compromiso misionero. En varias ocasiones expresó la alegría de hacer presente a Jesús en lugares donde aún no era conocido y amado: «¡Cuánto me alegro de que Dios, a través de nosotros, multiplique los santos tabernáculos! ¡Y cuántos Tabernáculos nuevos con el tiempo! Son semilleros de amor para nosotros y de misericordia para la gente. ¡Qué suerte tengo de tener a tantos ya en misión! Creo, y es cierto, que deben atraer gracias a esas tierras». «Quiero que seáis Sacramentinos» Todavía hoy resuena, alto y claro, el «Os quiero Sacramentinos» de José Allamano con intensidad carismática para convertiros en auténticos misioneros. Estamos enamorados de la Eucaristía, centro en torno al cual transcurre la vida, está llena de sentido, motiva a la donación de sí mismo y nos hace una ofrenda agradable al Padre, el pan partido y el vino derramado. Transmitamos este amor a la Eucaristía a las personas a las que nos acercamos. Tenemos un hermoso ejemplo en Carlo Acutis, el joven que será proclamado santo el 27 de abril, que dijo: «La Eucaristía es mi camino al cielo». El amor experimentado en la relación con Jesús en la Eucaristía no deja lugar a retraimientos egoístas. No debemos ni podemos vivir para nosotros mismos, encerrados en horizontes demasiado estrechos y defensivos, centrados en nosotros mismos, entendidos en declaraciones de nuestros propios puntos de vista e intereses. Estas actitudes traicionan el «espíritu», el carisma de José Allamano, que quiere que seamos personas de amplios horizontes, de gran corazón, atentas a las necesidades de los demás, que hacen el bien bien y de manera superlativa, «ísimos» en todo. El Papa Francisco nos lo recuerda: «La Eucaristía es una medicina eficaz contra estos cierres. El Pan de Vida, de hecho, cura la rigidez y la transforma en docilidad. La Eucaristía sana porque nos une a Jesús: nos hace
Testimoniando la misión
“Abramos el corazón a una esperanza viva” La comunidades de Argentina-Bolivia, la AMV se vive en comunión con los LMC y MC cuando es posible. Este ha sido el plan desde hace muchos años y son momentos fuertes en que se respira el aire de la comunión como miembros de la Familia Consolata. Cada año vivimos tres momentos fuertes que son la misión de verano que dura entre 10 a 15 días en una provincia elegida en el mes de enero; luego en el mes de marzo- abril se vive la experiencia de Pascua joven dándoles a los jóvenes la experiencia de la pasión de Cristo y finalmente se organiza el retiro proyecto de Vida en colaboración con los jóvenes que quieren profundizar más sobre nuestro carisma. Actualmente estamos también acompañando como la familia Consolata a los jóvenes misioneros de la Consolata que están haciendo su camino de profundización en el Carisma y discernimiento.Las tres experiencias empiezan siempre con los encuentros de los animadores de AMV, que en nuestro territorio integran: los laicos misioneros de la Consolata (LMC); los jóvenes misioneros de la Consolata (JMC) los misioneros de la Consolata (IMC) y las hermanas misioneras de la Consolata (MC). Sin embargo, estos dos años, hemos tenido que hacerlo entre LMC, JMC y MC. Vale la pena mencionar que la experiencia misionera juvenil de verano está anclada en tres pilares importantes: Oración, Formación y Misión. Por eso, nuestra preparación siempre incluye la consulta con los párrocos sobre los temas que consideran relevantes para la juventud de su parroquia en un momento determinado. El objetivo principal de estos pilares no es solo compartir el fecundo Carisma que Allamano nos ha legado, y, que aún es muy relevante para los jóvenes de este tiempo, sino también formar a los jóvenes como agentes pastorales de sus parroquias. Hemos tenido experiencias de jóvenes que con mucha fe y amor han asumido su llamado a ser misioneros en sus parroquias a través de la integración en diferentes grupos parroquiales y diocesanos. Jóvenes que había abandonado la iglesia o se había perdido en vicios adictivos. Para nuestras sesiones de oración y profundización de los temas utilizamos la dinámica del círculo de confianza, donde formamos pequeños grupos de cuatro a cinco jóvenes con un animador, donde se comparten las experiencias de la vida de oración y formación, en estos círculos pedimos discreción total de lo hablado, y a los jóvenes se les hace prometer confidencialidad de tal manera que lo que se comparte en el grupo, quede únicamente para el grupo. Otro factor importante en esta experiencia es el acompañamiento personal de los participantes. Somos conscientes que la formación que damos en esos encuentros mueve muchas cosas en la vida interior de los jóvenes y por eso cada animador acompaña durante el tiempo libre y también aprovechando el avance de la tecnología organizamos el acompañamiento durante todo el tiempo del año a pedido de cada joven. Bajo el lema: “Abramos el corazón a una esperanza viva”y con la participación de 30 jóvenes más 10 miembros del Equipo, del 3 al 13 de enero del 2025 nos embarcamos a la misión. Este año la experiencia de la misión de verano nos llevó a la provincia de Santiago del Estero, también conocido por su elevada temperatura. La provincia se encuentra en el norte de Argentina, y está a límite con la provincia de Chaco donde muchas de nuestras hermanas han trabajado por muchos años. Tuvimos la suerte de tener no solamente LMC y JMC, sino también las hermanas de votos temporáneos que se encuentra en Argentina Bolivia que facilitaron mucho esta experiencia con los jóvenes. Empezamos el viaje el primero de enero, llegando en su mayoría el segundo o tercero de enero. Tuvimos unas horas para el descanso en la parroquia de Perpetuo Socorro en Monte Quemado y el día 4 nos trasladamos a un pueblito que se encuentra a 25 kilómetros de Monte Quemado llamando Urutaú. En el primer día empezamos con la ambientación de la escuela donde nos ubicaron y allí tuvimos la experiencia de los jóvenes que limpiaba el piso o lavaba platos por la primera vez. Fue una experiencia también de experimentar la escasez de agua y también del buen uso de la electricidad, y de desprendimiento con los teléfonos para encontrarse con uno mismo y formar alianza con el grupo. Los jóvenes llenos de vitalidad juvenil pusieron todo de si en los momentos de oración, formación y la misión. Durante las visitas a la casa, nos dimos cuenta de la necesidad de escucha que la gente tiene. Uno comentó que no había recibido visita a su casa desde hace 30 años atrás y que la visita de los jóvenes misioneros le había devuelto la esperanza en la iglesia y en Dios. También descubrimos que la mayoría de la gente abandonaron la Iglesia católica por otras sectas, ya que la atención pastoral en la zona es muy poca y no personalizado como solemos hacerlo durante las misiones. En el tercer día celebramos el día de los reyes magos con ellos, y en esto también nos sorprendieron diciéndonos que ellos nunca habían hecho tal celebración. Terminamos este día con la Santa Misa y el compartir entre peña y comida con la comunidad, uniendo así las diversas sectas de los cristianos y los católicos todos juntos en esta celebración de agradecimiento. Después de haber trascurrido 3 días en este lugar, regresamos a Monte Quemado para la segunda fase de la misión, donde se pudieron sumar los jóvenes locales. La dinámica era igual, y la parroquia tenía la atención pastoral necesaria que nos permitía tener la misa todos los días. Mira los mejores momentos en Instagram clicando en las imágenes: Las casas para visitar eran muchas y encontramos mucha gente con la sed de alguien que le escuchara. Las visitas de las casas se hacia mas tarde ya que la temperatura oscilaba entre los 37°C y 50°C. Fueron días intentos y algunos sufrimos la insolación, pero no nos
Santidad y solo Dios – San José Allamano
San José Allamano tenía un alto concepto sobre la misión: lo suyo no se trataba de filantropía, voluntariado, compromiso esporádico… Debido a que la misión se engancha con la acción salvífica de Dios, los valores del “espíritu” eran considerados para él de una importancia fundamental. De sus Misioneros exigía siempre el máximo, sobre todo en este ámbito. La santidad era condición para la misión: “primero santos, después misioneros”, (a las hermanas) “buenas no basta; mejores, no es suficiente; ¡excelentes!”; “Sí. ¡Solo Dios! ¡Todo de Dios, todo por Dios, todo en Dios!” (Los quiero así p.134). “¡Miremos siempre hacia el cielo! Nuestra mirada debe estar siempre allí: ¡Solo Dios! (Los quiero así, p.149). En cambio, en el imaginario común, se pensaba a la misión como una hacer, realizar algo construir, fundar… siempre todo se dirigía hacia la actividad. José Allamano, en cambio apuntaba mucho hacia la “pasividad”, en el acoger los valores, en promover siempre el hacer (es clara la imagen de la “cuenca” que usaba seguido en sus conferencias). Mons. Vacha Emilio, sacerdote turinés, en ocasión del proceso de beatificación del Allamano nos ha dejado un significativo testimonio: «En 1903, yendo a Roma a retirar las reliquias del mártir Adeodato, el Canónico Allamano me encargó de buscar un “cuerpo santo” (dígase reliquia) también para las Misiones de la Consolata, pero dos días después me escribe que no me preocupara más de la insigne reliquia, porque “el Santo se va a encontrar en medio de mis queridos Misioneros”». Esa expresión no era solamente un presagio, sino que reflejaba la constante preocupación del Allamano: ayudar a sus Misioneros a convertirse en santos. No quería reliquias de santos en el Instituto, ¡quería santos vivientes! Es significativo que los editores de “Los quiero así” hayan puesto como primer capítulo: “Finalidad del instituto: Santidad y misión”. El Allamano de hecho quería que la santidad estuviese siempre en primer lugar: “Misioneros y Misioneras sí, pero santos”. Fue el leitmotiv de toda su enseñanza. Ya que las citas al respecto desbordan, se propone solo una: «Alguno cree que ser misionero consiste solo en predicar, en correr, bautizar, salvar almas; no, ¡no! Esto es solo el fin secundario: santifiquémonos primero nosotros y después los otros. Mientras uno más santo es, más almas salvará» (Conf. IMC. III, 258) (de su manuscrito). “Todos dicen que vinieron a hacerse misioneros; en cambio no: primero de todo ustedes deben decir: ¡vine a hacerme santo!” (Conf. IMC, III, 659) El texto de las Constituciones de IMC, tras las huellas de las enseñanzas del Fundador, delinea brevemente el camino para realizar la vocación misionera: “El fin que nos caracteriza en la Iglesia es la evangelización de los pueblos; lo realizamos para la gloria de Dios y en la santidad de vida, según el modo entendido por el Fundador, cuando decía: “Primeros santos, después misioneros” (Const. n. 5) Algunas características del estilo de santidad según José Allamano Ponerse en compañía de los Santos San José Allamano no solo se nutría él mismo de las enseñanzas y de los ejemplos de los Santos, sino que quiso dárnoslos como protectores y patrones. El libro “Eligiendo flor por flor” de P. Pavese Francesco nos lo demuestra ampliamente. Él quería que nosotros no solo rezáramos a nuestros Protectores para pedir su intercesión, sino que ellos se convirtieran en nuestros modelos de vida e inspiración para vivir la misión. Santidad al plural Padre Allamano quería que nos ayudáramos a hacernos santos; también por esa razón quiso darnos el espíritu de familia como una característica del Instituto. Desde el tiempo del Fundador el llamado a la santidad siempre ha resonado con fuerza y actualidad en nuestros Institutos. Basta recordar el bienio sobre la santidad, celebrado en los años 2006-2008. Como fruto hemos tenido la bella publicación “El misionero de la Consolata, santo” (2012). De nuestras Direcciones Generales llegó después un fuerte llamado a “hacernos santos juntos”. “La santidad no es solo un “asunto personal” ni solo fruto de un camino personal. Como la misión tiende a la comunión con Dios y entre nosotros, así la santidad de vida se alimenta de la comunión y lleva a la comunión; ideal muy querido al Fundador que nos exhortaba: «Todos juntos nos ayudaremos a hacernos santos»…” Jesús, modelo por excelencia La santidad del Allamano tiene un timbre fuertemente cristológico: Jesús es el modelo por excelencia de la santidad apostólica. En este aspecto el Padre era muy claro, tanto que indicaba a Jesús como modelo de cualquier virtud. De tal modo el Fundador apuntaba directamente a Jesús en su camino hacia la santidad: seguir a Él, aprender de Él, imitar a Él, hacerse uno con Él en la Eucaristía. Jesús era siempre el punto de referencia constante de su vida y quería que lo fuera también para sus discípulos. Con constancia, sobre las huellas de San José Cafasso Después de la beatificación de José Cafasso, quien se nos ha dado como protector especial, Allamano hace un comentario interesante: «El heroísmo de su vida consiste en la constancia. El heroísmo no consiste en los milagros, sino en vencerse, en estar siempre ahí firme en el buen querer, en no perder el tiempo: esto es asunto nuestro. Yo admiro cada día la vida de este hombre, porque no fue a los saltos, no, siempre anduvo derecho; su camino era ése y … adelante; y esto lo realizó toda su vida. Siempre la misma fe, el mismo amor a Dios y al prójimo; siempre prudente, siempre justo, siempre el mismo… no le falta nada […], él iba siempre adelante; hacía siempre todo bien». (cfr. Los quiero así p. 178). Para la reflexión personal “El misionero de la Consolata, santo” Roma 2012 “Los quiero así”, cap. 1 F. Pavese, “Eligiendo flor por flor” Roma 2012
Fiesta de San José Allamano en Turín y Castelnuovo
«Una fiesta que toca nuestro corazón», así definió Madre Lucía Bortolomasi, Superiora General de las Misioneras de la Consolata, la celebración de la primera fiesta de San José Allamano después de su canonización. La Santa Misa se celebró en la mañana del 16 de febrero de 2025 en la Iglesia y Santuario dedicados a él en la Casa Madre de los Misioneros de la Consolata. Fue una celebración familiar entre misioneros y misioneras, laicos, amigos, benefactores y fieles que cada domingo participan en la eucaristía en esta iglesia. Estuvieron presentes las dos Direcciones Generales, misioneros y misioneras de las comunidades de Turín y sus alrededores, los jóvenes en formación y las novicias, quienes animaron la celebración con cantos en varios idiomas. La Misa fue presidida por el Padre James Lengarin, Superior General de los Misioneros de la Consolata, quien en su homilía nos invitó a mirar la Palabra anunciada por Jesús en la Sinagoga de Nazaret como una Palabra que se hace vida y acción en su vida, ministerio y misión. Esta Palabra se convierte en cercanía y atención a todos, especialmente a los más pobres y olvidados; en ella encontramos la invitación para cada misionero y misionera a vivir nuestra vocación específica a la misión consoladora. Así fue la vida de San José Allamano, vivida en una constante tensión hacia la santidad, que él alcanzó en el cumplimiento diario de su deber, haciendo de manera extraordinaria las cosas ordinarias y siempre con un profundo espíritu de humildad. La celebración de hoy también marcó el inicio del camino hacia la conmemoración del centenario de su nacimiento en el cielo, que celebraremos el 16 de febrero de 2026. Un camino que quiere involucrar a todos y todas y que estará marcado por momentos de reflexión que deben, ante todo, transformar nuestra vida personal y la de nuestras comunidades. Al terminar la celebración Madre Lucía Bortolomasi agradeció por el don del corazón misionero de San José Allamano, que nos invita a abrir nuestro corazón para acoger a todos. A la celebración también asistió la Hermana Simona Brambilla, Prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. En sus palabras de agradecimiento, basándose en las palabras de Pablo en la carta a los Tesalonicenses, donde dice que se hizo amoroso en medio de ellos, como una madre cuida de sus hijos. Nos recordó que, al mirar la vida y el ejemplo de José Allamano, también estamos llamados a tener esta ternura paterna y, sobre todo, materna hacia todos. El Padre Óscar Clavijo, superior de la Casa Madre, también agradeció a todos por la hermosa participación y el don de las Familias misioneras nacidas de la espiritualidad de Allamano. La celebración concluyó en la tumba de San José Allamano con la oración de las dos Direcciones Generales presentándole la vida de nuestros Institutos y las realidades de los países donde trabajamos. Posteriormente, se celebró un almuerzo festivo en familia con todos los misioneros y misioneras presentes en la celebración: en el refectorio hubo espacio para todos y fue un auténtico ejemplo de aquel “espíritu de familia” que Allamano nos invitaba a vivir en nuestros Institutos. En el Santuario de la Consolata El Santuario de la Consolata es el lugar donde San José Allamano ejerció su servicio sacerdotal; el sitio que embelleció y amplió convirtiéndolo en un importante centro de devoción mariana; el espacio donde maduró el proyecto de los dos Institutos Misioneros. La archidiócesis de Turín quiso celebrar la fiesta litúrgica del nuevo santo turinés con una celebración presidida por el Cardenal Roberto Repole. Refiriéndose al Evangelio del domingo sobre las Bienaventuranzas según el Evangelio de Lucas, que revelan la mirada y la presencia de Jesús incluso en las situaciones más dolorosas de la vida, el Cardenal Repole presentó a San José Allamano como un hombre que supo poner su confianza en Dios: el gran sueño misionero de Allamano, que aún hoy se realiza, nació de la intuición de que esta mirada de Cristo puede seguir siendo nuestra mirada. Sintió el fervor de la misión porque intuyó la necesidad de tantos hombres y mujeres de encontrarse con Cristo. Al final de la celebración, el Cardenal bendijo la nueva pintura del altar dedicada a San José Allamano, en la cual el Santo sacerdote está rodeado por la Beata Leonella Sgorbati, la Beata Irene Stefani, el Canónigo Camisassa y el Beato Boccardo, sus colaboradores, junto con San José Cafasso. Al presentar la obra, Mons. Giacomo Maria Martinacci, rector del Santuario de la Consolata, destacó que Allamano siempre trabajó junto a otras personas en su incansable labor eclesial, por lo que en la pintura votiva también está rodeado de muchas figuras significativas. En la parte superior del cuadro está la Consolata, su “Virgen”; y en la parte inferior de la pintura, hay una multitud de personas de diferentes culturas, que representan a los pueblos que han acogido la obra misionera iniciada por San José Allamano. Castelnuovo Don Bosco El Santuario de la Consolata y la Casa Madre son dos lugares importantes en la vida de San José Allamano. También en Castelnuovo Don Bosco, su pueblo natal, se conmemoró su fiesta con una celebración precedida por un triduo animado por los Misioneros y Misioneras de la Consolata. Los habitantes de Castelnuovo recibieron con alegría y orgullo a su cuarto santo, después de San José Cafasso, San Juan Bosco y San Domingo Savio. Durante la oración, se reflexionó sobre la santidad como un llamado para todos, también en la actualidad. Padre Michelangelo Piovano, IMC, y Hermana Stefania Raspo, MC
Novena a San José Allamano – Noveno día
QUE SE HAGA LA SANTA VOLUNTAD DE DIOS «También Uds. ahora estan en la tristeza, pero vendré de nuevo y vuestro corazòn se alegrarà y nadie les podrà quitar vuestro gozo. En aquel día no me pediran nada mas». (Jn. 16, 22-23). PADRE, DIOS NUESTRO, San José Allamano a imitación de tu amadísimo Hijo ha hecho siempre las cosas según tu agrado (Jn. 8,29) y nos enseña que Tú «intervienes en todas las cosas, aunque mínimas y las diriges para nuestro bien, pidiéndonos de someternos cordialmente a tus amorosas disposiciones». Mientras reconfirmamos nuestra piena disposición a cumplir cordialmente tu voluntad, cualquiera sea, continuamos a pedirte con gran confianza que nos concedas la gracia de… Con la fortaleza de nuestra fe cristiana, te imploramos que toda la familia humana reconozca en Cristo al Unico y Universal Salvador, que vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo, por siglos eternos (Jn.4,42). Por Cristo, Nuestro Señor. Así sea. -Padre Nuestro -Gloria al Padre -Ave Maria San José Allamano – ruega por nosotros REZA CON NOSOTRAS LA NOVENA EN FACEBOOK, TIKTOK, INSTAGRAM, YOUTUBE
Novena a San José Allamano – Octavo día
ESPERAR CONTRA TODA ESPERANZA «No se afanen diciendo: ,Qué comeremos? 4Qué beberemos? ,Con qué nos vestire-mos? Vuestro Padre celestial sabe cuéles son sus necesidades. No se afanen tanto por el mañana». (Mt. 6, 33-34). PADRE ADMIRABLE en tus Jones, el Beato José Allamano, en las circunstancias màs difíciles de su vida ha sabido esperar contra toda esperanza (Rm. 4, 18) y nos recomienda en sus escritos de «ensanchar el corazvi a una viva esperanza, a una super-esperanza, porque cuando se espera poco es signo de no corresponder al Señor que es bondad infinita». Siguiendo su admirable ejemplo, deseamos manifestarte nuestra firme confianza en tu paternal generosidad y por intercesivi de tu fiel Siervo te pedimos la gracia de… Convencido que tu deseo es que «todas las personas se salven y Ileguen al conocimiento de tu Verdad» (1Tm. 2, 4) te imploramos que mandes la Luz de tu Espíritu «para que toda lengua proclame que Jesucristo es el Señor».(Fil. 2, 11). Por Cristo, Nuestro Señor. Así sea. -Padre Nuestro -Gloria al Padre -Ave Maria San José Allamano – ruega por nosotros REZA CON NOSOTRAS LA NOVENA EN FACEBOOK, TIKTOK, INSTAGRAM, YOUTUBE
EN LA TIERRA SAGRADA DE MONGOLIA, ENTREVISTA A LA HNA. BELARMINA
La Hna. Belarmina, misionera de la Consolata mozambicana, llegó en Italia hace un tiempito, con la mochila del corazón cargada de una rica y profunda experiencia misionera en Mongolia. Durante el año 2024 dedico su tiempo y sus energías para prepararse a la Profesión Perpetua, es decir, a su SÍ para SIEMPRE a Dios y a la Misión. Hna. Belarmina, ¿cuál era tu sueño de misión cuando entraste en el Instituto y cómo es ahora, después de tu vida misionera en Mongolia? Es difícil contestar…Yo no tenía un sueño concreto, pero conocí a las Misioneras de la Consolata que trabajaban en mi Parroquia, Santa Ana de Maimelane. Recuerdo a la Hermana Elizabeth, la Hna. Rita Assunta, la Hna. Florentina, la Hna. Clemencia. Atraía mi atención el ver a estas Hermanas de diferentes nacionalidades que vivían juntas, haciendo el bien a un Pueblo extranjero, quienes, dejando su tierra, sus padres, sus costumbres vinieron a mi Tierra. La Hna. Elizabeth, por ejemplo, era una persona muy inteligente, creativa, que trataba siempre de estar con la gente y hacer todo por el bien de ellos y en nombre de Dios. Al verlas, nacía en mí el deseo de testimoniar el amor de Dios a la gente y posiblemente, afuera de mi Tierra. Entré en el Instituto: durante la Formación, poco a poco comprendí el significado de la misión ad gentes. Crecía en mí el deseo de poder vivir la misión fuera del Continente África, así que cuando recibí la destinación para Mongolia, fue una alegría para mí. Ahora nuestro ad gentes está allí, vivir nuestra fe, la consolación con los no cristianos. Sin embargo, al mismo tiempo fue un desafío para mí: ¿cómo puedo vivir mi fe y testimoniar a todos al Dios amor? Después de dos años dedicados al estudio del idioma y a entrar un poco en la realidad, veo que éstos son desafíos que me ayudan a crecer cada día en mi entrega como Misionera de la Consolata, en mi pequeño ser, para testimoniar mi fe. Además, recibo mucho de la gente, que nos pregunta: “¿Por qué están aquí?” Extranjeras, en un clima extremadamente arduo, con un idioma muy difícil, ¡la pregunta de la gente me lleva a pensar que nuestra presencia allí no es descontada! Esto me desafía a ser testimonio con mi presencia, con mi permanecer y vivir con ellos. ¿Pero esperabas la destinación en Mongolia? Sinceramente yo estaba disponible para cualquier destinación, Asia… ¡un poco menos! No me esperaba Mongolia, pero me quedé contenta. Yo pensaba de ir en América, con las realidades de Pueblos originarios, puesto que mi formadora había vivido allá, yo tenía esa idea. Sin embargo, estoy contenta de estar en Mongolia. Cuéntanos una alegría grande que la Misión te dio. Para entrar en una nueva realidad, el trecho bíblico que me acompaña siempre ha sido aquel de Moisés que se descalza, porque está pisando una tierra sagrada. El ejercicio de vaciarme y entrar en esa realidad para aprender, pero, sobre todo, para gozar de la belleza de Dios que ya está allá. Dejar que Dios habite en mí y dejar que El me guíe en este aprendizaje; estar disponible para acoger, por más que no sea fácil. Estos dos años que viví en Mongolia, han sido prácticamente años de estudio del idioma, que me han permitido conocer, visitar y tocar lugares históricos de la cultura mongola. He vivido en una gher, la tienda mongola, por una semana, viviendo como vive un mongol, y ha sido una gran alegría para mí. Asimilar lo que significa ser mongol, pero, sobre todo, comprender sin grandes juicios, cocinar, armar y desarmar una gher, montar a caballo y en un camello… ¿Cómo se han sentido los cristianos de Mongolia, después de la visita de Papa Francisco? Desde que los cristianos escucharon que Papa Francisco habría visitado Mongolia, ha sido una emoción grande. Non nos lo esperábamos: somos una Iglesia pequeña y muy joven, somos la periferia de la Iglesia, como muchas veces repetimos. Entonces nos preguntábamos: ¿cómo es que el Papa viene a visitar este pequeño rebaño? Su visita ha dado mucho ánimo a los misioneros y sobre todo a los cristianos que se dijeron: “No estamos solos, ¡el Papa piensa en nosotros y nos quiere!”. Nos hemos preparado con mucha alegría y mucho entusiasmo, con la colaboración de todos, ¡pues somos pocos! Verlo de cerca al papa, para algunos era como una confirmación de la propia fe. Sin embargo, hubo interés también por parte de otras personas para conocer a la Iglesia Católica, distinguiéndola de Iglesias Protestantes que aquí son numerosas. Ha sido un apoyo en la fe, no solamente a nivel de Mongolia, sino para toda Asia Central; el decir: “Ánimo y adelante” una visita de apoyo y ánimo, el sentirse parte de la Iglesia y que el Papa está presente, junto a las pequeñas realidades de Iglesia presentes en Asia Central. Te has preparando para la Profesión Perpetua: ¿Qué significa hoy, para Ti, decirle SÍ por siempre a Dios y a la Misión? Es mi respuesta al llamado que Dios me hace, desde siempre, en diálogo con el Señor que constantemente me acompaña. Un decirle SÍ, consciente de su llamado y también de la Misión a la cual me llama. Entonces decir Sí es siempre decirle Sí a Dios y a la Misión que me confía. Con esta confianza de entregarme a Él, no soy yo, sola que digo mi Sí, sino que me entrego a Él para que haga de mí según su designio de Amor.
Novena a San José Allamano – Séptimo día
DE LA FE A LA AUDACIA EN EL PEDIR «Si tienen Fe y no dudan, diràn a este monte: i Levàntate de ahí y échate al mar! Y eso sucederà. Todo lo que pidan con Fe Io obtendràn»- (Mt. 21, 21). PADRE ATENTO a los pedidos de tus hijos, el Beato José Allamano para obtener tu ayuda ha demostrado siempre firme perseverancia. LI nos enseña a que «para obtener gracias, hay que pedirlas con gran fe y con una audacia y confianza que hace milagros». También nos anima con estas palabras: «iCoraje siempre y adelante en el Señor!» Animados por sus enseñanzas nos dirigimos a Ti, seguros de tus amorosos cuidados y porintercesión de tu fiel Siervo te pedimos la gracia de… En nombre de las personas de buena voluntad, te suplicamos de reunir a tus hijos dispersos (del oriente hasta el occidente) y de hacerlos sentar a la mesa de tu Reino. Por Cristo, Nuestro Señor. Así sea. -Padre Nuestro -Gloria al Padre -Ave Maria San José Allamano – ruega por nosotros REZA CON NOSOTRAS LA NOVENA EN FACEBOOK, TIKTOK, INSTAGRAM, YOUTUBE
Novena a San José Allamano – Sexto día
CREO EN LA BONDAD DEL SEÑOR «Si Ustedes que son malos saben dar cosas buenas a sus hijos, cuánto màs el Padre celestial darà cosas buenas a aquellos que se las pidan». (Mt.7, 11). PADRE BUENO, el Beato José Allamano ha constatado que tu bondad es sobreabundante y nos asegura que «a Ti te gusta que creamos en tu bondad, ofreciéndote hasta las pequeñas cosas y confiando en TI SOLO, cualquiera sea el camino de los acontecimientos». Seguros de tu generosidad nos presentamos a Ti que eres infinitamente bueno, y por la intercesión de tu fiel Siervo, te pedimos la gracia de A imitación de tu Hijo que, «siendo de naturaleza divina, se despojó de sí mismo, asumiendo la condición de siervo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz», (Fil.2, 7-8) la Iglesia sepa empeñarse cada vez màs en favorecer a los que sufren la pobreza, la guerra y toda clase de injusticias. Por Cristo, Nuestro Señor. Así sea. -Padre Nuestro -Gloria al Padre -Ave Maria San José Allamano – ruega por nosotros REZA CON NOSOTRAS LA NOVENA EN FACEBOOK, TIKTOK, INSTAGRAM, YOUTUBE
Novena a San José Allamano – Quinto día
EN EL SENOR HE ESPERADO «Cinco pájaros ¿no se venden acaso por dos monedas? Sin embargo ni uno de ellos es olvidado por Dios. También los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No teman. Ustedes valen mucho más que muchos pájaros». (Lc. 12, 6-7). PADRE SOLÍCITO por nuestro bien, San José Allamano no ha cesado nunca de esperar en tu ayuda. En cada necesidad nos ha aconsejado a «Hacer actos de confianza en tu Amor, sin desanimarnos nunca, aunque no obtengamos todo. Muchas veces el Señor nos hace esperar para recordarnos que somos pobres». Con esta convicción en el corazón, expresamos nuestra confianza en tu Bondad de Padre y por intercesión de tu fiel Siervo te pedimos la gracia de… Señor, te pedimos de sostener e iluminar a todos los que anuncian tu Evangelio para que todos los pueblos te conozcan e invoquen tu nombre. (Hch. 2, 21). Por Cristo, Nuestro Señor. Así sea. -Padre Nuestro -Gloria al Padre -Ave Maria San José Allamano – ruega por nosotros REZA CON NOSOTRAS LA NOVENA EN FACEBOOK, TIKTOK, INSTAGRAM, YOUTUBE